La música disco fue un género de música de baile derivada del R&B (Rhythm & Blues), que mezcló elementos de géneros anteriores como el funk y el soul, con toques latinos en muchos casos, y que se popularizó en las salas de baile (discotecas) a mediados de los 70.
La música disco dominó la corriente principal del pop hasta el comienzo de los años 80. Las canciones disco, usualmente, estaban estructuradas sobre un repetitivo ritmo cuaternario, marcado por una figura de charles, de ocho o dieciséis tiempos, con hit-hat abierto en los tiempos libres, y una línea predominante de bajo sincopado, con voces fuertemente reverberadas.
Son fácilmente reconocibles por sus ritmos repetitivos (generalmente entre 110 y 136 beats por minuto) y pegadizos, con frecuencia inspirados por ritmos de origen latino: merengue, rumba, samba...
El sonido orquestal usualmente conocido como sonido disco, se fundamentaba en la presencia de secciones de cuerda y metales, que desarrollaban frases lineales en unísono, tras la base instrumental formada por el piano eléctrico y la guitarra eléctrica (con toques claramente tomados del funk). Al contrario que en el rock, la guitarra solista es inusual.
El resultado era una especie de muro de sonido, brillante, con los grupos orquestales tomando los papeles solistas y con un background armónico, fundamentado en una progresión de acordes bien definida (menor/séptima/menor), con predominio de los acordes de séptima mayor.
La música disco tiene su etapa de mayor proyección en la década comprendida entre 1973 y 1983, aproximadamente, con un revival en los años 1990.
Precisamente hacia la mitad de los 70, obtuvieron sus principales éxitos los intérpretes más característicos de la música disco, como MFSB, Donna Summer, The Jackson 5, Gloria Gaynor, Barry White, The Bee Gees, KC and The Sunshine Band, Village People, Boney M o ABBA. Otros muchos artistas que, normalmente, no trabajaban el género, grabaron canciones disco en la cima de su popularidad, como por ejemplo Leo Sayer (You Make me feel like dancing), Rod Stewart (Do you think i'm sexy?), Electric Light Orchestra (Last Train To London) y Blondie (Heart Of Glass).
Aunque la popularidad de la música disco declinó a comienzo de los años 80, mantuvo una importante influencia en el desarrollo de la música de baile electrónica (Dance) de los años 80 y 90, así como en géneros como el House o el Techno.
La música disco dominó la corriente principal del pop hasta el comienzo de los años 80. Las canciones disco, usualmente, estaban estructuradas sobre un repetitivo ritmo cuaternario, marcado por una figura de charles, de ocho o dieciséis tiempos, con hit-hat abierto en los tiempos libres, y una línea predominante de bajo sincopado, con voces fuertemente reverberadas.
Son fácilmente reconocibles por sus ritmos repetitivos (generalmente entre 110 y 136 beats por minuto) y pegadizos, con frecuencia inspirados por ritmos de origen latino: merengue, rumba, samba...
El sonido orquestal usualmente conocido como sonido disco, se fundamentaba en la presencia de secciones de cuerda y metales, que desarrollaban frases lineales en unísono, tras la base instrumental formada por el piano eléctrico y la guitarra eléctrica (con toques claramente tomados del funk). Al contrario que en el rock, la guitarra solista es inusual.
El resultado era una especie de muro de sonido, brillante, con los grupos orquestales tomando los papeles solistas y con un background armónico, fundamentado en una progresión de acordes bien definida (menor/séptima/menor), con predominio de los acordes de séptima mayor.
La música disco tiene su etapa de mayor proyección en la década comprendida entre 1973 y 1983, aproximadamente, con un revival en los años 1990.
Precisamente hacia la mitad de los 70, obtuvieron sus principales éxitos los intérpretes más característicos de la música disco, como MFSB, Donna Summer, The Jackson 5, Gloria Gaynor, Barry White, The Bee Gees, KC and The Sunshine Band, Village People, Boney M o ABBA. Otros muchos artistas que, normalmente, no trabajaban el género, grabaron canciones disco en la cima de su popularidad, como por ejemplo Leo Sayer (You Make me feel like dancing), Rod Stewart (Do you think i'm sexy?), Electric Light Orchestra (Last Train To London) y Blondie (Heart Of Glass).
Aunque la popularidad de la música disco declinó a comienzo de los años 80, mantuvo una importante influencia en el desarrollo de la música de baile electrónica (Dance) de los años 80 y 90, así como en géneros como el House o el Techno.
